Pos1

lunes, 9 de mayo de 2011

River se enreda y enciende alarmas


Otra vez los fantasmas. Otra vez la calculadora en la mano en lugar de mirar la tabla del campeonato. Otra vez las deficiencias para marcar. Otra vez la impaciencia y el murmullo del público ante la adversidad. Otra vez el papel de villano para quien fue héroe en muchas jornadas del Clausura. Otra vez el Monumental se convierte en un sitio de presión y tensión y no en un espacio para disfrutar y demoler rivales. Otra vez Jota Jota López en la línea de largada y frente a una situación delicada. Otra vez Boca, como hace 143 días, en el futuro de River...

Con la derrota 2-0 con All Boys, los viejos malos tiempos reaparecieron en Núñez. No se trató de un simple resultado, de cualquier tropiezo. Las matemáticas volvieron a hundir a River, a preocupar, a encender las alarmas; los números todavía le ofrecen esperanzas en la pelea por el título, aunque cuando restan seis fechas para terminar el torneo la tabla de los promedios toma una dimensión mayor que aquella que corona a un campeón. River se enreda, y cada embrollo lo vuelve inestable, lo hace dudar, le modifica el panorama, le cambia el humor. Un triunfo lo llevaba a la cima y le trasladaba el apremio a Vélez, el líder, que estaría obligado a ganar en su visita a Banfield. Pero como sucedió cuando recibió a Godoy Cruz, éste equipo pasó de virtual puntero a hacer cuentas. Ahora, dependerá de sus resultados y también de los que registren un puñado de equipos que están también comprometidos con los promedios. Anoche, el empate de Independiente, fue una muestra.
Una campaña envidiable como visitante, donde la conducción de Jota Jota se mantiene invicta, contrasta con las dificultades que se le presentan cuando juega en el Monumental, donde el equipo perdió cuatro partidos, tres en el Clausura. Afuera de casa, River sumó 19 puntos; en el Monumental, 16. Y para ganar hay que convertir, algo que a River le cuesta. El partido con All Boys lo refleja: provocó situaciones, pero las atajadas de Cambiasso y la impericia de sus atacantes -Funes Mori malogró una oportunidad clarísima, con el arquero prácticamente vencido-, lo llevan a desandar éste camino sinuoso, con permanentes vaivenes.
Y esta vez hasta quien se convirtió en superhéroe en muchos partidos se equivocó: en un córner, a los 46 minutos del ST, Juan Pablo Carrizo fue a buscar el empate; del despeje nació la acción para que All Boys convirtiera el segundo gol y sellara el triunfo. Las atajadas del arquero sostuvieron muchos éxitos, pero el ímpetu por resolver cuestiones que sus compañeros no podían lo llevaron a quedar expuesto.
Era previsible el cántico del final, ese que exigía una victoria en la Bombonera, porque la irritación de la gente se evidenció en el primer tiempo. "El domingo cueste lo que cueste/ el domingo tenemos que ganar", entonaron los hinchas, que seguramente lo hicieron pensando más en el rival de siempre que en la incómoda posición en la que quedó River.
Una rueda después, el superclásico es nuevamente una prueba de fuego.
Sin promedios estaría a salvo
Hace 28 años, la instauración de la tabla de los promedios le posibilitó a River eludir el descenso. Hoy, el sistema resulta perjudicial para los millonarios, porque si los descensos y la Promoción se determinaran teniendo en cuenta la tabla de la temporada, River estaría holgadamente a salvo. Los dos últimos puestos los ocupan Huracán y Gimnasia y Esgrima La Plata (27 ambos), mientras que Independiente (30) y Quilmes (32) están en los puestos 17mo y 18mo. ¿River? Está tercero, con 53, detrás de Vélez (67) y Estudiantes (63), lo que le permite clasificarse para jugar la Copa Sudamericana.
10 puntos sobre 21 sumó River en el Monumental en el Clausura; le ganó a Huracán, Newell's y Banfield; empató con Argentinos y perdió con Vélez, Godoy Cruz y All Boys. Durante todo el ciclo que dirige Jota Jota disputó 10 encuentros y cosechó 16 unidades.

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